ROI de automatización: qué medir antes, qué comparar después

Actualizado:

Un ROI se puede calcular de forma que salga bien casi siempre. Que salga bien y sea cierto exige dos cosas incómodas: una línea base tomada antes de cambiar nada, y contar los costes que la automatización no elimina.

El lado del coste, completo

La comparación honesta no es «personas contra herramienta», porque la herramienta no sustituye el puesto entero.

  • Coste actual completo: compensación, cobertura de turnos, reemplazos, incorporaciones, supervisión
  • Coste de la herramienta, en el mes que estás midiendo
  • Lo que sigue haciendo falta: muestreo, escalados, mantenimiento de instrucciones, propiedad de la voz
  • El tiempo de puesta en marcha, que es real aunque ocurra una sola vez

El lado del efecto, medido y no supuesto

El efecto se mide contra la línea base de la misma cuenta, no contra un objetivo ni contra otra cuenta. Compara una cuenta consigo misma antes y después. Comparar cuentas entre sí mide sobre todo las diferencias entre esas cuentas.

Y conviene separar dos cosas que se mezclan: horas que antes no atendía nadie y que ahora sí, frente a conversaciones que antes se atendían y ahora se atienden distinto. La primera suele explicar la mayor parte del cambio, y es la más fácil de comprobar.

Tres formas de inflar el resultado sin querer

  • Comparar un mes bueno con uno malo, cuando la estacionalidad de la cuenta explicaba ya la diferencia
  • Contar el ahorro de personas sin contar las horas de supervisión que siguen existiendo
  • Atribuir al cambio un crecimiento que venía subiendo desde antes — por eso la línea base son semanas, no un punto

El cálculo, en orden

  • Dos semanas de línea base antes de tocar nada: cobertura, calidad muestreada, escalados, ingresos
  • Cambia una cosa, en una cuenta representativa — ni la mejor ni la peor
  • Espera lo suficiente para que la conversación se cobre; el efecto en ingresos llega con retraso
  • Compara esa cuenta consigo misma, con los mismos cuatro números
  • Anota qué supuestos hiciste, para poder revisarlos cuando el resultado sorprenda

Cuándo el ROI no es la pregunta

En una cuenta pequeña, la automatización rara vez sustituye a alguien: permite atender horas que hoy no atiende nadie. Ahí el cálculo de ahorro da casi cero y no significa que no sirva — significa que estás midiendo lo que no cambió.

Preguntas frecuentes

¿En cuánto tiempo se ve el retorno?

No hay un plazo publicado que sea honesto para tu cuenta, y cualquiera que te den sin conocerla es una estimación comercial. Lo que sí puedes fijar es cuándo vas a mirar: el efecto en ingresos llega con retraso porque las conversaciones se cobran después.

¿Contra qué comparo?

Contra la misma cuenta antes del cambio. Compara una cuenta consigo misma antes y después. Comparar cuentas entre sí mide sobre todo las diferencias entre esas cuentas.

¿Cuento el tiempo de puesta en marcha?

Sí. Ocurre una sola vez, pero ocurre, y omitirlo es una de las formas habituales de que el cálculo salga mejor de lo que fue.

¿Qué pasa si el resultado es peor?

Entonces has medido algo, que es más de lo que consigue la mayoría. Mira si fue la voz (muestreo de calidad), la cobertura (mensajes sin responder) o el guion (escalados) — los tres se corrigen de forma distinta.

¿Puedo medir en varias cuentas a la vez?

Puedes, y pierdes la capacidad de saber qué funcionó. Una cuenta representativa primero, y ampliar por etapas, deja el resultado interpretable.

¿Y si mi cuenta crece igualmente?

Por eso la línea base son semanas y no un punto: una tendencia previa se ve, y sin ella cualquier crecimiento se atribuye al cambio más reciente.